sábado, 5 de marzo de 2011

El síndrome de la desmesura

Sería estupendo que los cerros estuvieran llenos de oro, pero no es así. La parte que lo contiene es llevada por los mineros a una pila de lixiviación y la que tiene muy poco o nada de metal dorado se acumula en otro lugar, especialmente acondicionado, para formar un cerro nuevo. Los que desconocen el tema y algunos mal hablados les llaman relaves pero no lo son. No se trata de restos de material de algún proceso industrial, sino de un amontonamiento de tierra, tal cual estaba en la naturaleza.

No obstante, ese nuevo cerro origina un problema. Cuando recibe agua de lluvia que de por sí es levemente ácida (pH 5,5) ésta se mezcla con las partículas microscópicas de los minerales que pudieran estar al descubierto, como la pirita por ejemplo, y ocurren cambios en su composición. Para hacer una comparación de acides, el vino tiene pH4, el vinagre tiene pH3, y la Coca Cola alrededor de pH2.

La nueva composición del agua le da una particularidad: puede disolver metales. Por eso, antes de que el líquido se incorpore al medio ambiente se procesa para extraer cualquier partícula de metal que haya arrastrado y elevar su pH a un nivel acorde con el tipo de agua para la zona. Eso es lo que hace Yanacocha, represa el agua con pH reducido, “ácida”, y la bombea a través de tubos para su tratamiento.

Hace cuatro años Yanacocha sufrió un atentado ambiental. Manos desconocidas rompieron a machetazo limpio la tubería que estaba a la vista, y el agua sin tratar inundó los campos malogrando las plantaciones vecinas. Los autores del crimen nunca fueron identificados. La empresa, aunque fue la víctima directa, compensó económicamente a los campesinos por la pérdida de sus sembríos. Lamentablemente, fue un gesto de responsabilidad social mal entendido por los comuneros.

Con el atentado, la empresa minera aprendió la lección. Para evitar un nuevo ataque, enterró la tubería e implementó las medidas de control necesarias: construyó un canal de derivación para prevenir que, en caso de un accidente, el líquido volviera a inundar los campos aledaños. Eso es prevención.

El accidente hipotético se convirtió en real el 17 de febrero pasado. La máquina de una contratista golpeó accidentalmente la tubería y lanzó su contenido al exterior. Las medidas de prevención funcionaron. El bombeo fue cortado en apenas diez minutos y casi toda el agua se contuvo en el canal de derivación. Una pequeña cantidad, un reboce, llegó a un canal que recibe varios cientos de litros de agua natural por segundo desde otro lugar, sin causar alteración alguna. Fue como echar una gota de vinagre en una piscina olímpica. Por su parte, Sedacaj ha confirmado que sus análisis de agua del día 17 “no presentan signos de alteración en su calidad”.

¿Yanacocha debía informar el incidente? Sí. Era su obligación. Aunque “el impacto” al medio ambiente fuera insignificante, y sus propios análisis del canal le indicaran de que no hubo modificación alguna en la calidad del agua, sus procedimientos internos y los que adoptó para obtener el ISO 14001, un sistema de gestión ambiental internacional, la auto obligó a comunicar el hecho a las instituciones involucradas dentro de las 24 horas siguientes al incidente.

La comunicación fue cursada de acuerdo a su protocolo al Organismo de Evaluación y Fiscalización del Ambiente - OEFA y a la Autoridad Administrativa del Agua – AAA. También cumplió, de acuerdo con la misma norma, con informar el hecho a los improbables afectados, los usuarios del canal aguas abajo. Dichas comunicaciones, en la práctica y para éste caso, sólo eran una formalidad, porque no había daño ambiental.

Enseguida, los campesinos de la zona, mal liderados por un paisano interesado, trataron de negociar con la empresa minera una compensación por un daño inexistente. Ellos quieren dinero y ese es el meollo de los exaltados reclamos de esta semana.

Lamentablemente, quienes redactaron las normas de procedimientos ambientales no tomaron en cuenta la idiosincrasia de nuestra gente. Somos un país en donde el síndrome de la desmesura es un mal nacional. La expectativa de una compensación económica, aunque sea por un daño inexistente; el rédito político, aunque para ello haya que alarmar irresponsablemente a la población; y la ignorancia de algunas personas y una que otra autoridad inocente, convirtieron un incidente sin trascendencia en un catastrófico “desastre ambiental”.

El mensaje de los interesados por obtener beneficios de la eventualidad, es el único veneno ambiental en esta historia de distorsiones y conveniencias: en nuestro país “hacer lo correcto, no siempre es lo correcto”.

martes, 1 de marzo de 2011

“Para ganar el futuro”

Estados Unidos se está preparando para “lidiar” con el futuro. De acuerdo con Barack Obama, en la próxima década casi la mitad de los puestos de trabajo a crearse en el país requerirán títulos universitarios, y altos conocimientos de matemáticas y ciencias. “Para ganar el futuro”, dijo el presidente de la más innovadora economía del mundo, es necesario mejorar el sistema educativo a fin de vencer en la competencia mundial por nuevos empleos e industrias.

“Tenemos todo lo necesario para competir –aseguró el mandatario: empresarios audaces, nuevas y brillantes ideas, universidades de primera clase y, sobre todo, gente joven llena de promesa y lista para ayudarnos a tener éxito. Lo único que tenemos que hacer es aprovechar ese potencial”.

En declaraciones recientes el jefe de Estado lamentó el atraso del sistema educativo americano con respecto a otras naciones y resaltó el esfuerzo de su gobierno por priorizar el tema de la educación. “Hemos lanzado una competencia llamada Carrera a la Cima, una reforma que está elevando los estándares académicos y obteniendo resultados, no porque Washington dictó las respuestas, sino porque los estados y escuelas locales buscaron soluciones innovadoras”.

No obstante, señaló Obama, la nueva política educativa puede abrir las puertas de la oportunidad para los niños, pero la responsabilidad de que ellos las atraviesen es enteramente de los padres. Agregó que no hay programa o política que pueda reemplazar el interés de un padre o una madre por el desempeño de sus hijos en la escuela, su ayuda en el trabajo escolar que hacen en el hogar, y su esfuerzo por dejar de lado los entretenimientos como la televisión y darse un tiempo para leer con ellos. Afirmó que la responsabilidad de la educación de los niños debe empezar en los hogares y que la tarea es de todos los estadounidenses.

Obama está haciendo lo más recomendable del mundo: imitar lo bueno que hacen los países exitosos para colocarse al frente del pelotón de naciones avanzadas del planeta. ¿Qué ha hecho Finlandia, que hasta hace pocas décadas vivía de la agricultura y de la exportación de materia primas, para llegar a los primeros puestos de los más importantes rankings internacionales que miden el éxito social, económico y político de las naciones? Le preguntó el periodista Andrés Oppenheimer a la presidente Tarja Halonen. Esta contestó: “El secreto es muy sencillo y se puede resumir en tres palabras: Educación, educación y educación”.

En el otro lado de la vereda, tenemos el estudio que el Foro Económico Mundial encargó en 2007 a algunos de los economistas más destacados de la Universidad de Harvard para hacer un “diagnostico” de la falta de crecimiento económico de México. La conclusión –narró Oppenheimer- fue sorprendente: “Hay fuertes evidencias de que el crecimiento económico de México no está limitado por el acceso al crédito, ni por la inestabilidad macroeconómica, ni por la inestabilidad política, ni por impuestos demasiado altos o variables, ni por rigideces en el mercado laboral, ni por falta de coordinación en el descubrimiento de nuevas actividades productivas. La mayor limitación al crecimiento de México es al baja calidad de su oferta educativa”.

Este escenario mundial, en el que los países están corriendo la carrera por la excelencia educativa y la formación profesional de primer nivel de su población, da especial relevancia al Programa de Becas Cajamarca –PROBECA, que iniciará este mes la empresa Yanacocha en beneficio de nuestra juventud. El objetivo es incrementar nuestra competitividad, impulsar la generación de un equipo creciente de profesionales cajamarquinos talentosos y expertos que lideren proyectos para el desarrollo de la región.

El programa, que la empresa minera desarrollará a través de su fundación la Asociación los Andes de Cajamarca – ALAC, con el aporte también del Fondo de Solidaridad de la misma empresa, cofinanciará con un horizonte de cinco años, 10 becas de maestría en Estados Unidos, 10 en Latinoamérica y 10 más en el Perú. Asimismo, a nivel nacional, ofrecerá 40 becas para desarrollar el liderazgo de jóvenes universitarios en el marco del programa “Emprende Ahora”, más 9 becas de especialización técnica y otras iniciativas que fortalezcan el emprendedurismo y la visión empresarial local.

Cuando le preguntaron a Bill Gates, si acaso podrían surgir innovadores de talla mundial en Latinoamérica, éste respondió que no. Gates explicó que en su país, Estados Unidos, él tuvo una educación de buena calidad y una suerte extraordinaria en cuanto a las circunstancias que le tocó vivir. “En la mayor parte de otros lugares del mundo yo hubiera sido un mal agricultor”, aseguró el genio de Microsoft. Eso le esta pasando a muchos de nuestros jóvenes que no tuvieron la oportunidad de una mejor educación.