lunes, 15 de junio de 2009

Yanacocha y el año del Buey

Este, es un año propicio. El mejor que pudo elegir la oficina de Responsabilidad Social de Yanacocha para entregar tres mil cuatrocientas setenta y ocho cabezas de ganado vacuno y ovino a los pobladores de Combayo, Chanta Alta y El Alumbre, en el marco de su proyecto: Mejoramiento de los Sistemas de Producción Familiar.

¿Por qué es propicio este año? Sencillo. Porque el 2009 es el año del Buey (Búfalo, Toro o Vaca) en el horóscopo milenario chino. Y según las predicciones de nuestros hermanos creadores del Wantán y el Tausí, allende el mar, “La crisis mejorará en el año del Buey, y desaparecerá con la llegada del Tigre”. El 2009 está cargado de buena suerte que ayudará a superar poco a poco las dificultades, dicen los maestros chinos del templo taoísta de la Nube Blanca.

Los hijos del Dragón vaticinan que la crisis económica mundial empezará a disminuir a partir de agosto y estará completamente superada en el 2010. No obstante, añaden, no será un año fácil. Al contrario, será un tiempo difícil que demandará mucho esfuerzo y trabajo. Un periodo para tomar con gran responsabilidad y laborar con rigor. Será un buen año para la gente que toma la vida en serio.

De acuerdo al horóscopo chino, los nacidos en los años 1901, 1913, 1925, 1937, 1949, 1961, 1973, 1985 o 1997, se encuentran bajo la influencia del Buey, símbolo de la paciencia, la bondad, el sacrificio y la laboriosidad que, unidos a sus rasgos de testarudez, insistencia y perseverancia, así como a su sobresaliente inteligencia, los llevará a sortear toda clase de dificultades.

Según la leyenda, cuando Buda convocó a los animales, la Rata viajó sobre el lomo del Buey y llegó a la cita antes que los demás. Al llegar, ella saltó del lomo de su transportador y reclamó para sí el primer lugar, a lo cual el grande y noble animal no se opuso. Por eso los años del Buey no se pueden interpretar aisladamente, sino a la luz de su antecesor, el año de la Rata. Se dice que “lo que la Rata comienza el Buey lo termina”, y lo que se inició el año anterior, éste se consolida.

Eso sucedió con el proyecto de mejoramiento ganadero de Yanacocha. Las coordinaciones con los beneficiarios para la compra y asignación de animales se iniciaron el año pasado. Ellos viajaron en más de cien oportunidades a Junín, Cuzco y Puno para elegir a los proveedores y las condiciones de adquisición de los animales. El Proyecto en general se diseñó durante varios meses y, además de capacitación y supervisión técnica en alimentación, salud, y crianza, contempló la entrega de un tractor para la siembra del forraje que consumirán los animales.

Lo que se inició el año de la Rata concluyó el año del Buey con la entrega formal de los animales a sus actuales propietarios, el viernes 12 de junio, en el campo ferial Baños del Inca, en Cajamarca.

A la ceremonia de entrega asistieron el Alcalde Provincial, el Gobernador, la Presidente de la Cámara de Comercio, algunos Regidores y los representantes del Gobierno Regional y otras instituciones. Por supuesto, los protagonistas fueron los comuneros beneficiaros del Proyecto. Las declaraciones de éstos últimos capturaron la esencia del Programa: manifestaron su agradecimiento a la empresa minera por el proceso de negociación en sí y la oportunidad de ser, de ahora en adelante, los gestores de su propio desarrollo.

¿Esto es importante? Por supuesto, los campesinos han elegido el camino correcto para mejorar su situación económica e iniciar la búsqueda de la prosperidad familiar: el diálogo, la sujeción a la ley, el respeto por la propiedad privada, la responsabilidad individual y colectiva, el trabajo esforzado, la acumulación de capital y atraer la colaboración de las instituciones y los expertos. Naturalmente, el plan en que se han embarcado es un largo y laborioso proceso que no está exento de riesgos y sacrificios, pero saben que esa es la dirección correcta.

¿Hay algo que aprender de este convenio? Sí, podemos aprender dos lecciones fundamentales. La primera es que siempre es posible compatibilizar los intereses de la actividad minera con los intereses de las poblaciones vecinas a las operaciones. La segunda, es que el diálogo, junto al liderazgo constructivo y la buena voluntad de las partes, conducen a la realización de buenos negocios: aquellos en los que todos salen ganado.

El Buey es un símbolo de buena suerte para el pueblo chino, y su año, el inicio de un periodo de prosperidad. Yanacocha y las comunidades beneficiarias del Proyecto de desarrollo ganadero, están participando de ello.